Por qué existe
Nadie estudió veterinaria para cargar datos.
Los sistemas de gestión se diseñaron para registrar, no para acompañar a alguien que está atendiendo. Por eso terminan abandonados a la mitad.
El día termina y las fichas quedaron a medias
Se completan de memoria a la noche, o no se completan. Y lo que no quedó escrito, con el tiempo, es como si no hubiera pasado.
Te piden veinte campos y ninguno te sirve después
Cuando cargar no devuelve nada, deja de tener sentido. Y cuando deja de tener sentido, se abandona.
Saber cómo viene el mes es sentarse a reconstruirlo
Entre el cuaderno, los mensajes y la planilla, la información existe. Solo que no está junta en ningún lado.
Cómo se usa
Cargás una vez. El sistema hace el resto.
Registrás la consulta y con eso queda el turno cumplido, el recordatorio de la próxima vacuna programado, el producto descontado del stock y el cobro asentado. No en cuatro pantallas: en una.
La ficha clínica es la pantalla más cuidada del sistema.
Es donde pasás el día, así que es donde se puede profundizar todo lo que quieras: peso, temperatura, diagnóstico, tratamiento, estudios y notas, en orden cronológico y en una sola vista.
- Toda la historia visible sin abrir cinco pestañas
- Los datos que se repiten se completan solos
- Lo que viene después queda a la vista, no en tu memoria
El cierre del día sale del día, no de una planilla.
Cada cobro queda asentado en el momento en que ocurre. A la noche no reconstruís nada: mirás una pantalla y sabés qué entró, por qué concepto y qué quedó pendiente de cobrar.
- Caja del día cerrada en un minuto
- Qué prestación deja más y cuál te está costando plata
- Qué pacientes hace rato que no vuelven
Lo que viene siempre
El núcleo es corto a propósito.
Es lo que toda veterinaria necesita, sin excepción, y se aprende en una tarde. Todo lo demás es un módulo que encendés cuando te hace falta.
Pacientes y familias
Quién es, con quién vive, cómo se lo ubica. Buscás por nombre, por teléfono o por chip.
Historia clínica
Consultas, peso, temperatura, diagnóstico y notas, en orden y en una sola pantalla.
Agenda de turnos
El día y la semana. Quién viene, a qué, y qué quedó pendiente de la vez anterior.
Vacunas y recordatorios
El sistema sabe cuándo vuelve cada paciente y le avisa a la familia. Sin que nadie arme la lista.
Cobros y cierre de caja
Qué entró, por qué concepto y cómo se pagó. El cierre sale del trabajo del día.
Informes que se leen en un minuto
Cuántos atendiste, qué se hizo más, cuánto entró y qué pacientes dejaron de venir.
Módulos
Cada veterinaria arma el sistema que necesita.
Los módulos se activan de a uno. No pagás por lo que no usás, y sumar uno más adelante no obliga a rehacer nada de lo que ya venías cargando.
Tu página web
Un sitio propio con tus servicios, tus horarios y tu ubicación, donde la gente saca turno sola y se registra como cliente nuevo.
Farmacia y stock
Existencias por lote y vencimiento, con aviso antes de que se venza. Se descuenta solo al usarse en una consulta.
Receta electrónica
Emisión desde la consulta y control de lo dispensado, preparado para lo que exija la normativa.
Estudios y laboratorio
Pedidos, resultados y archivos adjuntos, colgados de la consulta que los originó.
Internación
Quién está internado, qué se le aplicó y a qué hora. El parte de cada turno queda escrito solo.
Peluquería y baños
Agenda propia, con su cobro y sus recordatorios, sin mezclarse con la agenda clínica.
Facturación electrónica
El comprobante se emite desde el mismo cobro, sin volver a escribir el importe en otro lado.
Identificación con microchip
Registro de identidad del paciente y medalla con código QR para que la familia lo recupere si se pierde.
Plan de salud propio
Para las veterinarias que tienen su propia cobertura: afiliados, planes, autorizaciones y liquidación del período.
Módulo · Tu página web
Que te encuentren, saquen turno y se registren sin llamar por teléfono.
Armamos el sitio de tu veterinaria y queda conectado al sistema: el turno que alguien reserva por internet aparece en tu agenda, y el cliente nuevo que se registra ya entra con su ficha creada.
- Tus servicios, tus horarios y cómo llegar
- Reserva de turnos según tu disponibilidad real
- Registro de clientes nuevos antes de que pisen el local
- Si tenés plan de salud propio, la gente se asocia desde ahí
Cómo empezás
Sin apagar lo que usás hoy.
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01
Traemos tus datos
Leemos la base de tu sistema actual y migramos pacientes, dueños, historia clínica y vacunas. Ese trabajo es nuestro y se hace una sola vez.
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02
Lo usás en paralelo
Durante las primeras semanas convivís con lo que tenías. Cambiás del todo cuando confiás, no cuando te lo pedimos.
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03
Sumás módulos
Cuando el día a día ya está ordenado, encendés lo que te haga falta. Uno por vez, sin volver a mudarte de sistema.
Antes de que preguntes
Lo que todos quieren saber.
¿Pierdo lo que tengo cargado?
No. La migración es parte de la puesta en marcha y no toca tu sistema actual: leemos, no escribimos.
¿Tengo que cambiar todo de golpe?
No. Se usa en paralelo el tiempo que necesites. Nadie apaga nada hasta estar seguro.
Somos dos personas, ¿no me queda grande?
El núcleo está pensado justamente para eso. Los módulos existen para que una clínica de quince personas use el mismo sistema sin que a vos te sobre.
¿Y si necesito algo que no está?
Se agrega como módulo y queda disponible para todos. El sistema es uno solo: no hacemos versiones separadas que después nadie puede mantener.
¿Quién ve la información de mis pacientes?
Vos y tu equipo. Los datos de salud se guardan cifrados y las copias de respaldo se prueban restaurándolas, no solo generándolas.
¿Funciona desde el celular?
Sí. Se usa en la computadora del mostrador, en la notebook del consultorio y en el teléfono, con la misma información.